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Bosquejos

Un dios a mi medida

Romanos 1:21-23

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25 de julio de 2026 Romanos 1:21-23 Joel Argueta

Introducción



Conclusión

Romanos 1:21-23 (RVR1909)

21 Porque habiendo conocido á Dios, no le glorificaron como á Dios, ni le dieron gracias; antes se desvanecieron en sus razonamientos, y el necio corazón de ellos fué entenebrecido.
22 Diciéndose ser sabios, se hicieron fatuos,
23 Y mudaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible…

Pablo describe a una generación que conocía a Dios, pero decidió formar una versión reducida de Él, una versión que se acomodara a sus deseos, a sus emociones y a su estilo de vida.

Ese es el peligro de crear “un Dios a mi medida”.

I. EL SER HUMANO SIEMPRE HA QUERIDO UN DIOS QUE SE AJUSTE A ÉL

Desde el principio, el hombre ha intentado moldear a Dios según su conveniencia.

Éxodo 32:4 (RVR1909)

Y él los tomó de las manos de ellos, y le dió forma con buril, é hizo de ello un becerro de fundición. Entonces dijeron: Israel, estos son tus dioses…

Israel no negó a Dios…
Solo quiso una versión más cómoda, más visible, más manipulable.

Un Dios que no exigiera santidad.
Un Dios que no confrontara.
Un Dios que no pidiera obediencia.

Un Dios a su medida.

II. UN DIOS A MI MEDIDA ES UN DIOS QUE YO CONTROLO

Cuando yo fabrico un dios a mi medida, ese dios:

  • No me corrige.
  • No me pide renunciar.
  • No me confronta.
  • No me transforma.
  • No me guía.

Es un dios que existe para servirme, no para gobernarme.

Pero la Biblia enseña lo contrario:

Salmo 115:3 (RVR1909)

Nuestro Dios está en los cielos; Todo lo que quiso ha hecho.

El Dios verdadero no se ajusta a mis deseos.
Él es soberano, Él es Señor, Él es Rey.

III. CUANDO AJUSTO A DIOS A MI MEDIDA, ME ALEJO DE SU VOLUNTAD

Cuando yo quiero un Dios que se adapte a mí, inevitablemente termino alejándome de Su Palabra.

2 Timoteo 4:3 (RVR1909)

Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina; antes teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme á sus concupiscencias…

Pablo advierte que llegará un tiempo donde la gente buscará mensajes que confirmen su estilo de vida, no que lo transformen.

Ese es el espíritu de un “Dios a mi medida”:

  • “Quiero un Dios que me ame… pero que no me pida cambiar”.
  • “Quiero un Dios que me bendiga… pero que no me pida obediencia”.
  • “Quiero un Dios que me escuche… pero que no me corrija”.

Pero Jesús dijo:

Juan 14:23 (RVR1909)

El que me ama, mi palabra guardará…

No dijo: “El que me ama, me ajustará a su manera”.
Dijo: “guardará mi palabra”.

IV. UN DIOS A MI MEDIDA NO ME PUEDE SALVAR

Un dios hecho a mi medida no tiene poder para:

  • romper cadenas,
  • sanar heridas,
  • transformar el corazón,
  • dar propósito,
  • traer libertad.

¿Por qué?
Porque ese dios no es Dios… es una proyección de mis deseos.

Jeremías 10:6 (RVR1909)

No hay semejante á ti, oh Jehová; grande eres tú, y grande tu nombre en poderío.

El Dios verdadero es incomparable.
No cabe en mis moldes.
No se ajusta a mis límites.
No se acomoda a mis preferencias.

Él es Dios… y yo soy quien debe rendirse.

V. ¿CÓMO SABER SI ESTOY CREANDO UN DIOS A MI MEDIDA?

1. Cuando ignoro lo que la Biblia dice claramente

Si la Palabra dice una cosa, pero yo hago otra, estoy fabricando un dios cómodo.

2. Cuando justifico lo que Dios ya confrontó

Si Dios ya habló, ya mostró, ya corrigió… pero yo sigo negociando, estoy creando un dios a mi medida.

3. Cuando busco un mensaje que confirme mi estilo de vida

Si solo escucho lo que me agrada, no lo que me transforma, estoy moldeando a Dios según mis deseos.

VI. EL DIOS VERDADERO NO SE AJUSTA A MÍ… PERO ME RESTAURA

La buena noticia es esta:

Cuando dejo de fabricar un dios a mi medida, encuentro al Dios que realmente puede cambiar mi vida.

Ezequiel 36:26 (RVR1909)

Y os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros…

El Dios verdadero:

  • no se adapta a mí,
  • me transforma a mí.

No se acomoda a mis deseos,
cambia mis deseos.

No se ajusta a mi vida,
me da una vida nueva.

CONCLUSIÓN

Hoy Dios te pregunta:

¿Quieres seguir al Dios verdadero…
o al dios que tú mismo has creado?

El Dios verdadero no cabe en mis moldes.
No se ajusta a mis límites.
No se acomoda a mis preferencias.

Él es Dios.
Él es Señor.
Él es Rey.

Y hoy es el día para decir:

“Señor, no quiero un Dios a mi medida.
Quiero rendirme a Tu voluntad”.